Stevie Schneider, el Cobra que lleva creatividad sobre dos ruedas a Bikeflip
En el mundo del ciclismo existen caminos lineales. Y luego están aquellos que no siguen mapas, sino el instinto.

De las carreras al freeride, de la voz a la visión
Su recorrido comienza en el mountain bike, pasa por el downhill racing y llega al freeride, donde el gesto técnico se encuentra con el estilo personal. Incluso cuando los resultados deportivos no eran el centro, Stevie dejó una huella profunda en la escena del mountain bike austríaco, contribuyendo a redefinir su lenguaje y su imaginario.
En paralelo nace su voz pública. Primero como invitado y luego como anfitrión de podcasts que empezaron casi como un juego y se convirtieron en un espacio de conversación auténtica. Hablar, escuchar, contar. No para construir un personaje, sino para mantenerse fiel a sí mismo.
Foolhouse Media y la creatividad que toma forma
Las ideas, por sí solas, no son suficientes. Stevie lo sabe bien. Por eso funda Foolhouse Media, un colectivo creativo donde conceptos aparentemente locos se transforman en proyectos reales. Vídeos, formatos, storytelling y contenidos que hablan a una comunidad que reconoce de inmediato cuándo algo es auténtico.
Ahí reside precisamente su fuerza. Las ideas dejan de parecer locas en el momento en que encuentran al equipo adecuado para hacerse realidad.
El Cobra llega a Bikeflip
Hoy Stevie Schneider se une a Bikeflip como inversor y Creative Director del equipo de marketing. Un rol que combina visión estratégica, sensibilidad creativa y un profundo conocimiento del mundo de las dos ruedas.
Su apodo, el Cobra, describe perfectamente su enfoque. Observa, espera y ataca en el momento justo. No sigue líneas predefinidas, las redibuja. Aporta a Bikeflip una nueva mirada sobre cómo comunicar el ciclismo, cómo contar a las personas y cómo construir proyectos que realmente conectan con la comunidad.
Más que un rol, una dirección
La llegada de Stevie a Bikeflip no es solo una nueva colaboración. Es una señal clara de dirección. Más creatividad, más valentía, más espacio para historias reales. Las que nacen sobre la bici y continúan mucho más allá.
Porque el futuro del ciclismo no es solo tecnología o rendimiento. Es visión. Y está construido por personas que saben vivir el movimiento incluso antes de contarlo.